Emprender ya no está visto como una necesidad, sino como una oportunidad

diego/ mayo 25, 2016/ Emprendimiento/ 0 comentarios

Aquella lejana imagen que se ha venido prolongando en el tiempo y que situaba a los emprendedores en el plano de la necesidad, y no en el de personas con inquietudes e ideas en busca de una actividad laboral enfocada a sus intereses, parece haberse extinguido finalmente.

Así lo asegura el último estudio realizado por Global Entrepreneurship Monitor con datos recogidos durante todo el pasado año, en el que se pone de manifiesto un aumento del interés de los ciudadanos españoles por emprender motivados, eso sí, no por la necesidad de generarse un empleo, sino por la motivación que supone a nivel personal y profesional.

Tanto es así que España se ha situado ya en los números que marcan la media europea, según datos revelados por el estudio que han realizado conjuntamente Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España, la Fundación Rafael del Pino y Banco Santander y en el que hay muchos más datos a tener en cuenta para analizar el presente y el futuro cercano de nuestro país en relación al emprendimiento.

Uno de ellos es el que indica que, por segundo año consecutivo -y se espera que siga siendo así en los próximos cursos- la Tasa de Actividad Emprendedora, que analiza la vida de los proyectos emprendedores con menos de cuatro años de actividad, se ha situado casi en el seis por ciento acercándose al siete por ciento registrado en los años previos a la crisis económica. Un ratio que está todavía por debajo de los países en los que más se apoyan a los nuevos empresarios, pero sin embargo por encima de otros actores importantes en Europa como lo son Alemania o Italia.

En este sentido, podemos observar como el motivo que empuja a tres de cada cuatro empresarios de nuevo cuño (en relación a los dos de cada tres del año anterior) a apostar por crear su propio negocio es la oportunidad. Dato que entiende aún mejor viendo como la necesidad como factor principal para el emprendimiento ha descendido del 30 por ciento a menos del veinticinco, lo que supone el primer gran descenso en este capítulo desde que se iniciase la crsis económica en 2008.

En cuanto al perfil de la empresa que se viene creando en estos últimos meses en nuestro país encontramos como esta suele tener un tamaño pequeño, con un máximo de tres empleados, y que está enfocada a la oferta de productos o servicios a nivel local, y sin intenciones de ampliar sus horizontes más allá de su área de influencia.

El miedo al riesgo continúa siendo el gran escollo del emprendimiento

No obstante, estos datos positivos que han venido reflejando las entidades citadas en los párrafos anteriores se topan de bruces con una realidad que sigue presente en la cultura y la educación española como es el miedo al riesgo que produce emprender y que sigue siendo el gran freno al aumento de la actividad económica en nuestro país.

Concretamente, según los datos del pasado curso del GEM, cada vez se valora menos el éxito de los emprendedores, viéndose este triunfo como la parte positiva de una actividad que genera riesgo y que puede tornarse en una tendencia completamente contraria en cuestión de un tiempo.

Este tipo de mentalidad, en el que se presenta un “miedo a fallar” más alto que en otros países de nuestro entorno, se suma además a la falta de apoyo de todo tipo por parte tanto de las instituciones públicas como de las privadas, echando para atrás a muchos potenciales emprendedores.

A diferencia de lo que sucede en otros países donde la creación de startups y de nuevos negocios de todo tipo, como sucede en Israel o Estados Unidos, en España los nuevos emprendedores presenta una mayor adversidad al riesgo que le general el miedo a innovar y a explorar nuevos mercados en los que penetrar con su modelo de negocio. Dicen estos expertos que sin una ambición palpable, es difícil conducir al éxito a ninguna empresa.

emprender españa

El último dato que llama la atención, y que lo vuelve a hacer negativamente sobre los problemas para emprender en nuestro país, es el que señala el el Informe Global Entreprenurship Monitor y que señala que las iniciativas de intraemprendimiento, o emprendimiento dentr de las empresas, ha sufrido una caída terrible en el último curso bajando de casi un ocho por ciento a situarse por debajo del dos por ciento en 2015.

Si echamos el ojo a más atrás, veremos cómo de drástica ha sido una caída que en 2011 había llevado a apostar por iniciativas emprendedoras dentro de las empresas al 33 por cien. Lo que pone de manifiesto la falta de interés en la innovación por parte de las empresas españolas en los últimos años.

Según el GEM, las tasas más altas de trabajadores que son a su vez emprendedores se producen en los países con índices de PIB más altos y que coinciden con aquellos territorios en los que las empresas privadas ofrecen más incentivos a sus trabajadores a promover nuevas iniciativas empresariales. En ese capítulo, parece evidente, España tiene todavía mucho camino por recorrer.

De momento nos quedamos con lo bueno y es con el cambio de mentalidad en las nuevas generaciones y en la nueva visión del emprendimiento como una oportunidad para desarrollar en plenitud una actividad laboral. La necesidad pierde fuerza, y eso es un síntoma de que, en materia de emprendimiento, España empieza a madurar.

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